GASTRONOMÍA EN EVENTOS: NO SOMOS LO QUE COMEMOS, SOMOS LO QUE SENTIMOS

Los humanos somos animales sociales por naturaleza. Según Aristóteles, el hombre es un animal social por dos razones básicas, la necesidad de vivir en comunidad y el don de la palabra.

Los humanos con dos plátanos podemos alimentarnos y sobrevivir. Pero no son esos plátanos los que buscamos en la cena, el cóctel o el almuerzo de un evento. No es alimentarnos o nutrirnos lo que nos lleva a asistir a aquel acontecimiento en el que, los rumores dicen, se come tan bien, no. Hay dos razones por las que las personas dan a la gastronomía de los eventos un alto valor (emocional) que va mucho más allá de la razón. La primera es la sensación de sentirse especial incluso privilegiado en un entorno extraordinario (todos los eventos, en alguna medida, lo son) y, la segunda, la necesidad de socializar, de relacionarse, de eso que ahora llamamos networking.

Para poder crear y gestionar un catering (servicio de alimentos y bebidas) con éxito en un evento, es necesario conocer en profundidad cuatro elementos clave:

  • El contexto: tipología del evento, finalidad, target, entorno…
  • El producto: amar el producto, tener conocimiento de su origen y trazabilidad
  • El servicio: un equipo con conocimientos, habilidades y, sobretodo, actitud.
  • La experiencia: especialmente diseñada para emocionar a nuestro comensal. Sin emoción, no hay Wow! y sin Wow! no hay recuerdo (la memoria, o nuestro cerebro, es así de caprichosa).

Satisfacer las necesidades básicas del cliente puede ser tarea fácil si tienes un férreo control sobre el tiempo (servicio puntual, sin demoras, sin esperas) y has gestionado bien las cantidades o raciones (¡que no falte producto!). Por el contrario, diferenciarse y emocionar al cliente es otro cantar.

¿Cómo podemos hacer que nuestro cliente se emocione y se sienta realmente especial?

Os propongo una receta:

  • La gastronomía nos permite ser creativos e innovar, ¿descubrimos nuevos sabores? ¿jugamos con una vajilla comestible? ¿mezclamos temperaturas? ¿diseñamos comida y la imprimimos en 3D?
  • Estimulando los sentidos. La gastronomía es uno de los pocos estímulos que permiten jugar con los cinco sentidos: el gusto, la vista, el oído, el tacto y, cómo no, el agradecido olfato.
  • Humanizando la experiencia. Un trato personalizado, con delicadeza, pasión y amor, mucho amor.
  • Co-creando. Si el comensal se siente protagonista de la experiencia gastronómica, lo será y la hará suya. Invitemos al cliente a añadir su propio acabado de la mano de nuestros profesionales. Lo agradecerá y se sentirá único y agradecido.
  • Pensando, actuando y comunicando responsablemente. Si somos conscientes de nuestro entorno, del impacto que tiene nuestra actividad en el planeta y en las personas, el comensal lo valorará positivamente. Pensar en una gastronomía responsable hoy es una oportunidad de diferenciación y un ejemplo de buenas prácticas, mañana será una obligación. No hay marcha atrás.

En un evento todo comunica y todo emociona. Según un estudio de la Universidad de Cornell (Nueva York) y el Instituto de Tecnología de Georgia, el local elegido para nuestra comida, el entorno de la gastronomía (la decoración, la iluminación, el tipo público, la música e incluso el vestuario de los empleados) tiene una relación directa con la cantidad de alimentos y calorías que consumimos. En un ambiente relajado, tranquilo, con luces suaves y sin colores estridentes, la experiencia gastronómica también será más pausada, más agradable, más emocional y más memorable y, como resultado cuantificable, supondrá una ingesta de calorías significativamente inferior.

La ciencia está interesada en la experiencia gastronómica y en su capacidad de emocionar y condicionar comportamientos o actitudes de los comensales. Los responsables últimos del servicio, de las cocinas, de las recetas o de los menús, somos también responsables de diseñar esos estímulos que movilizan emociones en los cerebros de nuestros comensales. Y si lo hacemos bien querrán volver, una y otra vez…

Lluís Cintas

CEO BoBô Barcelona. Es un profesional con más de 7 años de experiencia especializado en diseño de eventos corporativos y privados donde su motor es la pasión y su propósito crear contextos que unan a las personas.